Ramón de la Fuente Muñiz asumió y heredó el bienestar psicológico, como ámbito de atención científica y de espíritu humanitario: Rector Lomelí

• Participó en el vigésimo segundo Coloquio de Neurohumanidades, en el XX aniversario luctuoso del maestro Ramón de la Fuente Muñiz
• Siempre creyó en la investigación como parte fundamental del avance del conocimiento, afirmó Juan Ramón de la Fuente
• Sostenía que la medicina debe ir más allá de la tecnología y los fármacos, y colocó al ser humano en el centro, dijo Patricia Clark Peralta
• De todos sus títulos y reconocimientos, el de “maestro” fue el que se ganó a pulso y más disfrutó, comentó Eduardo Madrigal de León

El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas aseguró que la salud mental es una de las preocupaciones más urgentes de la sociedad y exige saberes sólidos, sensibilidad, empatía, interdisciplinariedad y compromiso social.

Por ello, destacó que la herencia del maestro Ramón de la Fuente Muñiz resuena con fuerza en la actualidad, pues percibió -antes que muchos- la necesidad de asumir el bienestar psicológico como un ámbito de atención científica, de formación especializada y de espíritu humanitario.

Al participar en el vigésimo segundo Coloquio de Neurohumanidades, en el XX aniversario luctuoso del maestro Ramón de la Fuente Muñiz, el rector también recalcó que la Universidad Nacional busca el cuidado emocional y psicológico de quienes la integran ya que es parte de un enfoque transversal de la educación.

Este enfoque reconoce que: “no hay una formación integral si se descuidan las dimensiones afectiva y relacional de las personas; no hay aprendizaje pleno ni significativo cuando el conocimiento se separa del cuidado; y no hay vida universitaria fructífera cuando el dolor, la ansiedad o la desesperanza son soslayados o minimizados”, sostuvo el rector, acompañado del presidente de la Fundación Ramón de la Fuente Muñiz y secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente.

Lomelí Vanegas añadió que en esta casa de estudios se han implementado programas, servicios y mecanismos de detección oportuna para ofrecer orientación, acompañamiento y atención a la comunidad universitaria, especialmente a los estudiantes más jóvenes.

En el Instituto Nacional de Psiquiatría, el rector también destacó que Ramón de la Fuente Muñiz desempeñó un papel crucial en la formación de especialistas, la renovación del ejercicio psiquiátrico profesional y la apertura de nuevos cauces de investigación. “Es innegable que su liderazgo ayudó a perfilar las bases de la escuela mexicana de psiquiatría y a posicionar la salud mental como un campo más visible y prioritario dentro de la medicina, la educación superior y la agenda pública. Lo consiguió tendiendo puentes entre la clínica, las neurociencias, la psicología, las humanidades y la atención médica”.

Vitalidad de enseñanzas y valores

En tanto, el secretario Juan Ramón de la Fuente aseguró que el legado de su padre no puede entenderse sin la Universidad Nacional, donde se formó, enseñó y encontró el espacio para desarrollar una visión científica y humanista de la salud mental.

Siempre estuvo agradecido con la UNAM, porque fue gracias a la Universidad que pudo descubrir un mundo al que, de otra manera, le hubiera resultado difícil de acceder. También le permitió conocer otras facetas de nuestro país, con el que siempre estuvo profundamente comprometido y agradecido, agregó.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, subrayó sobre su padre, que creyó en la investigación como parte fundamental del avance del conocimiento, para derrocar mitos y superar los estigmas que existían sobre la salud mental. “Era un fervoroso creyente de la ciencia, siempre lo dijo: la ciencia es nuestra aliada, no la adversaria”.

Expresó que lo importante del homenaje es poder constatar la vitalidad de las enseñanzas de su padre, los valores en los que creyó e inculcó a quienes estuvieron cerca de él, así como observar que el Instituto Nacional de Psiquiatría sigue avanzando y consolidándose en contextos cambiantes y desafiantes.

En representación del secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz; la secretaria General del Consejo de Salubridad General, Patricia Clark Peralta, destacó que la vida y enseñanzas de Ramón de la Fuente Muniz estuvieron guiadas por un sentido humanista; que fue un defensor incansable de la dignidad humana y sostenía que la medicina debe ir más allá de la tecnología y los fármacos, colocando al ser humano en el centro de la atención.

“Como creador de la escuela mexicana de psiquiatría sentó las bases de una práctica que integra el rigor científico con una profunda sensibilidad humana. Hoy más que nunca, en la era de la medicina de precisión, la Inteligencia Artificial, la telemedicina y los avances de la tecnología, el legado del doctor De la Fuente toma más importancia que nunca: la ciencia sin humanismo es insuficiente”, recalcó.

Previamente, el director General del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz”, Eduardo Madrigal de León, dio la bienvenida al homenaje por el aniversario luctuoso del fundador de esta institución, a quien definió como un eminente médico psiquiatra, clínico y psicoterapeuta; científico, filósofo humanista, organizador y constructor de la psiquiatría mexicana contemporánea.

“De todos sus títulos y reconocimientos, el más valioso, el que encarnó como ningún otro de nuestra especialidad, el que se ganó a pulso y más disfrutó y gustó que le llamáramos fue el de maestro De la Fuente”, expresó. 

En la ceremonia estuvieron también la directora de la Facultad de Medicina de la UNAM, Ana Carolina Sepúlveda Vildósola; la comisionada Nacional de Salud Mental y Adicciones, Yerania Emireé Enríquez López; el titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, Carlos Arturo Hinojosa Becerril, familiares del maestro De la Fuente, así como otras autoridades y la comunidad del Instituto Nacional de Psiquiatría.

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